La profesora Mariám Martínez-Bascuñán de la Universidad Autónoma de Madrid ha destacado en un reciente seminario la necesidad de que los ciudadanos participen activamente en la gobernanza de la inteligencia artificial (IA). Advirtió sobre el creciente riesgo de concentración de poder en el ámbito digital, lo cual está impactando negativamente en las democracias. En sus declaraciones, hizo hincapié en varios aspectos críticos que ponen en peligro la capacidad de decisión de los ciudadanos sobre tecnologías que están transformando nuestras vidas.
La importancia de la participación ciudadana en la IA
Durante su ponencia titulada «La gobernanza global de la IA en un mundo fragmentado», Martínez-Bascuñán enfatizó que la infraestructura que sustentará gran parte de nuestro razonamiento colectivo está siendo controlada por una minoría con una visión específica del mundo. Esta situación crea un fenómeno donde el poder económico se asienta en acuerdos no democráticos y puede llevar a que individuos no elegidos tomen decisiones que afecten a toda la sociedad.
Concentración de poder y su impacto
La profesora indicó que las plataformas digitales no son el problema en sí mismas, sino quiénes las controlan. Examinó cómo la autoridad de ejecutivos tecnológicos se convierte en una especie de dictadura moderna, donde sus visiones se implantan como si fueran hechos indiscutibles y no opiniones. Este cambio de paradigma puede llevar a un futuro donde la gobernanza de un país se asemeje más a la de un CEO en una corporación.
Soberanía digital y espacio de conversación
Martínez-Bascuñán también abordó la cuestión de la soberanía digital, destacando cómo los propietarios de plataformas determinan quién puede participar en el debate público. Usó el ejemplo de Elon Musk al adquirir Twitter, subrayando que no solo compró una empresa, sino un espacio de diálogo a escala global, con la capacidad de moldear dicho espacio a su antojo.
La necesidad de cuestionar las predicciones
Frente a este panorama, la académica instó a no aceptar las predicciones sobre la IA como hechos inevitables. «Debemos reconocerlas como indicaciones de desafíos y no como órdenes», afirmó, abogando por una postura activa y crítica de los ciudadanos y sus representantes.
Muro regulatorio en la gobernanza de la IA
Martínez-Bascuñán señaló que el reto regulatorio es uno de los más importantes en la gobernanza de la IA hoy en día. El modelo regulatorio transmitido en Europa, aunque loable al centrarse en los derechos de las personas, enfrenta desafíos al ser incapaz de contener el poder tecnológico.
Paradojas en la regulación
La profesora puntualizó que Europa tiene leyes pero carece de la capacidad práctica para aplicarlas, mientras que América Latina enfrenta una sobreabundancia de legislación sin la capacidad de implementarlas efectivamente. Esta disonancia crea un escenario donde la competitividad interna y la regulación pueden entrar en conflicto, lo que resulta en una incapacidad funcional en ambos sectores.
Consejos para emprendedores y negocios
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Fomentar la transparencia: Establecer políticas que permitan la participación activa de los ciudadanos o usuarios en la toma de decisiones relacionadas con la IA.
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Formación continua: Invertir en la capacitación de empleados sobre cuestiones éticas relacionadas con la IA y la gobernanza digital.
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Colaboración interdisciplinaria: Trabajar con expertos en ciencias sociales y políticas para entender mejor el impacto de las tecnologías emergentes.
- Innovación responsable: Desarrollar tecnologías de IA que prioricen el bienestar humano y que estén sujetas a normas éticas claras.
Conclusión
La intervención de Mariám Martínez-Bascuñán resalta la necesidad urgente de que los ciudadanos asuman un papel activo en la gobernanza de la inteligencia artificial. La concentración de poder en manos de unos pocos no solo está alterando el panorama democrático, sino que también plantea serios riesgos para la soberanía y la participación pública. La regulación, aunque necesaria, necesita ser acompañada de una conciencia crítica que permita a la sociedad tomar decisiones informadas sobre su futuro digital. La educación, la transparencia y la innovación responsable son herramientas clave que los emprendedores pueden utilizar para enfrentar estos desafíos.