El CEO de la agencia de transformación digital Mortensen, Josep Maria Ganyet, ha expresado su visión sobre el impacto de la inteligencia artificial (IA) en el empleo, afirmando que su integración en el mundo laboral es crucial y que el trabajo futuro será un reparto entre humanos y máquinas. Sus declaraciones se realizaron en la 37ª edición de la Trobada Empresarial al Pirineu, donde se reunió una amplia gama de empresarios de la región.
La IA como parte integral de la actividad humana
Ganyet argumenta que la inteligencia artificial no debe concebirse como una herramienta aislada, sino como un producto de la interacción humana. Asegura que la IA se alimenta de datos que se generan de manera voluntaria e involuntaria en Internet, incluyendo publicaciones, «likes» y fotos. Este proceso significa que la IA está construida por todos nosotros, lo que desafía la idea de que es un desarrollo exclusivamente de expertos en tecnología.
Sesgos en la IA
El CEO también señala que debido a la forma en que se alimenta, la IA puede incorporar sesgos de género y raza. Por ejemplo, al buscar imágenes de directivos, es probable que se muestren predominantemente hombres blancos, evidenciando la falta de diversidad en muchos modelos de IA. Esto resalta la necesidad de ser críticos con la forma en que se desarrollan y utilizan estas tecnologías.
Límite de las capacidades de la IA
Ganyet advierte que la nomenclatura de «inteligencia» puede llevar a confusiones sobre las capacidades de la IA. A menudo, se le atribuyen habilidades que no posee. Aclara que, aunque la IA puede generar textos o realizar cálculos, sus procesos son inherentemente diferentes a los humanos. Utiliza la analogía del vuelo para explicar que aunque los aviones y las gaviotas vuelan, no lo hacen de la misma manera.
La IA en el mundo laboral
Reestructuración de tareas
Ganyet destaca que, en el futuro laboral, muchas tareas serán automatizables gracias a la IA. Esto abre la oportunidad de liberar tiempo y recursos para enfocarse en trabajos donde la contribución humana sea esencial. En este sentido, es fundamental identificar y redefinir las tareas que las máquinas pueden realizar eficientemente, permitiendo a los trabajadores concentrarse en áreas donde su intervención es indispensable.
Diferencias culturales en la percepción de la tecnología
El CEO compara la visión occidental de la tecnología, a menudo relacionada con el miedo y la desconfianza, con la perspectiva oriental, donde las máquinas son vistas como compañeras. Propone que la clave está en entender cómo se distribuyen las funciones entre humanos y máquinas, en lugar de verlas como competidoras.
Consejos para emprendedores y negocios
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Educarse sobre IA: Es crucial que los emprendedores comprendan las capacidades y limitaciones de la inteligencia artificial para integrar sus soluciones de manera efectiva.
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Valorar el factor humano: Identificar tareas repetitivas o de bajo valor que puedan ser automatizadas, lo que permitirá a los empleados centrarse en actividades que aporten mayor valor a la empresa.
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Diversidad en el desarrollo de IA: Abogar por un enfoque más inclusivo en el desarrollo de IA, para evitar sesgos que podrían afectar negativamente a la empresa y su reputación.
- Adoptar una mentalidad abierta hacia la tecnología: Fomentar una cultura empresarial que vea la IA como una herramienta para la mejora continua, no como una amenaza.
Conclusiones
La inteligencia artificial es una herramienta en evolución que tiene el potencial de transformar el panorama laboral. Al reconocer su conexión intrínseca con las interacciones humanas y al abordar los sesgos que puede presentar, los empresarios pueden utilizarla de manera beneficiosa. Es crucial adoptar un enfoque colaborativo entre humanos y máquinas, donde cada parte desempeña un papel en la mejora de la eficiencia y la innovación.