Hollywood se está oponiendo a un nuevo modelo de inteligencia artificial para la creación de vídeos llamado Seedance 2.0, desarrollado por la empresa china ByteDance. Los críticos argumentan que esta herramienta se ha convertido rápidamente en un medio para la infracción de derechos de autor. Recientemente lanzada, Seedance 2.0 permite a los usuarios crear vídeos de hasta 15 segundos solo introduciendo un texto, pero enfrenta serias acusaciones por el uso no autorizado de propiedad intelectual de estudios y la representación de personas reales en sus contenidos.
El lanzamiento de Seedance 2.0
ByteDance, que recientemente vendió las operaciones de TikTok en Estados Unidos pero mantiene una participación en la nueva empresa conjunta, lanzó Seedance 2.0 esta semana. Según el Wall Street Journal, este modelo se encuentra disponible actualmente para los usuarios en China a través de la aplicación Jianying y se espera que pronto esté accesible a usuarios globales de CapCut.
Comparaciones con otras herramientas
Al igual que herramientas como Sora de OpenAI, Seedance permite a los usuarios generar vídeos a partir de simples prompts de texto. Sin embargo, también ha recibido críticas por no tener suficientes guardrails para prevenir la creación de contenido que infrinja derechos de autor o que utilice la imagen de personas reales sin su consentimiento.
Reacción de la comunidad de Hollywood
La respuesta de la comunidad de Hollywood no se hizo esperar. Un usuario de X compartió un breve vídeo creado con Seedance 2.0 en el que Tom Cruise pelea con Brad Pitt, lo que llevó al guionista de “Deadpool”, Rhett Reese, a manifestar que esta situación podría ser desastrosa para la industria.
La Asociación de Productores de Cine (MPA) emitió un comunicado de su CEO, Charles Rivkin, exigiendo a ByteDance que detenga inmediatamente sus actividades infractoras. Rivkin afirmó que en un solo día, Seedance 2.0 había utilizado obras con derechos de autor de EE. UU. de manera no autorizada a gran escala.
Acción legal de Disney
Incluso la compañía Disney ha intervenido, enviando una carta de cese y desista a ByteDance por la utilización no autorizada de personajes conocidos como Spider-Man, Darth Vader y Grogu. Disney ha acusado a ByteDance de un «robo virtual» de su propiedad intelectual, reproduciendo y distribuyendo contenido que involucra a sus personajes sin permiso.
Posición de Disney frente a la IA
Es importante notar que Disney no está completamente en contra de colaborar con empresas de IA. Mientras ha tomado medidas contra Google por cuestiones similares, ha firmado un acuerdo de licencia de tres años con OpenAI, lo que sugiere que están abiertos a la innovación, siempre que se respeten sus derechos de propiedad intelectual.
Consejos para emprendedores y negocios
-
Respeto a la propiedad intelectual: Antes de lanzar cualquier producto o servicio que utilice imágenes, nombres o obras de otros, asegúrate de contar con los permisos necesarios para evitar infracciones legales.
-
Transparencia en el uso de IA: Si tu negocio utiliza IA, es fundamental comunicar claramente a tus usuarios cómo se utilizan sus datos y las implicaciones de los contenidos generados.
-
Establecer límites éticos: Define directrices claras sobre lo que tu tecnología de IA puede y no puede hacer, especialmente en lo que respecta a la creación de contenido.
-
Colaboraciones creativas: Considera asociarte con empresas que tengan experiencia en la industria de los derechos de autor para explorar oportunidades de uso responsable de la inteligencia artificial.
- Educación continua: Mantente actualizado sobre las tendencias legales y éticas en el ámbito de la tecnología y la propiedad intelectual.
Conclusiones
El surgimiento de Seedance 2.0 pone de relieve la creciente tensión entre la innovación en inteligencia artificial y la necesidad de proteger los derechos de autor en la industria del entretenimiento. A medida que la tecnología avanza, es crucial que los emprendedores y empresas que utilizan IA adopten enfoques responsables y éticos para evitar conflictos legales y mantener relaciones productivas en la comunidad creativa.