El presidente Donald Trump firmó el jueves por la noche una orden ejecutiva que instruye a las agencias federales a cuestionar las leyes estatales sobre inteligencia artificial (IA), argumentando que las startups necesitan alivio ante un “mosaico” de regulaciones. Sin embargo, expertos legales y emprendedores advierten que esta orden podría agravar la incertidumbre, desencadenando batallas judiciales que dejarían a las empresas jóvenes lidiando con requisitos estatales cambiantes mientras esperan que el Congreso llegue a un acuerdo sobre un marco nacional uniforme.
Contenido de la Orden Ejecutiva
Título y Dirección
La orden, titulada “Asegurando un Marco Político Nacional para la Inteligencia Artificial”, instruye al Departamento de Justicia a establecer un grupo de trabajo en un plazo de 30 días para impugnar ciertas leyes estatales con el argumento de que la IA es comercio interestatal y, por tanto, debe ser regulada a nivel federal. Además, otorga al Departamento de Comercio 90 días para compilar una lista de leyes estatales de IA consideradas “onerosas”, lo que podría influir en la elegibilidad de los estados para fondos federales, incluidos los subsidios para banda ancha.
Exploración de Normas Federales
La orden también solicita a la Comisión Federal de Comercio y a la Comisión Federal de Comunicaciones que exploren estándares federales que podrían anular las reglas estatales. Además, instruye a la administración a colaborar con el Congreso para desarrollar una ley de IA uniforme.
Contexto Político y Reacciones
Un Empujón Para Regular la IA
Esta orden se presenta en medio de un esfuerzo más amplio por controlar las regulaciones sobre la IA que varían de estado a estado, después de que iniciativas en el Congreso para pausar la regulación estatal no lograron avanzar. Los legisladores de ambos partidos han expresado que la falta de un estándar federal podría dejar a los consumidores expuestos y a las empresas en gran medida sin supervisión.
Críticas a la Orden
Michael Kleinman, responsable de Políticas en el Future of Life Institute, criticó la orden, señalando que “este orden ejecutivo, liderado por David Sacks, es un regalo para los oligarcas de Silicon Valley que usan su influencia en Washington para protegerse a sí mismos y a sus empresas de la responsabilidad”. El mismo Sacks ha sido voz principal en el impulso de la administración para la preempción de la IA.
Incertidumbre Para Las Startups
Incluso los partidarios de un marco nacional reconocen que la orden no crea uno. Las leyes estatales seguirían siendo aplicables a menos que los tribunales las bloqueen, lo que podría dejar a las startups enfrentando un periodo de transición prolongado. Sean Fitzpatrick, CEO de LexisNexis, manifestó que los estados defenderán su autoridad de protección al consumidor en los tribunales, con casos que probablemente escalen hasta el Tribunal Supremo.
Consejos para Emprendedores y Negocios
Mantenerse Actualizado
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Informarse sobre Cambios Regulatorios: Los emprendedores deben estar al tanto de las regulaciones estatales y federales que impactan sus operaciones para poder adaptarse rápidamente a cualquier nuevo requerimiento.
- Consultar con Expertos Legales: Considerar el asesoramiento legal desde el inicio para entender las implicaciones de la orden ejecutiva y cómo proteger su negocio.
Fomentar la Innovación
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Invertir en Gobernanza Reguladora: Las startups deben considerar desarrollar programas robustos de gobernanza regulatoria que, aunque costosos y que requieren tiempo, son esenciales para la sostenibilidad a largo plazo.
- Colaborar con Otras Startups: Unirse con otras startups para compartir estrategias sobre cómo navegar en un entorno regulador incierto puede ser valioso.
Conclusiones
El reciente orden ejecutivo de Trump sobre la inteligencia artificial podría no proporcionar la claridad necesitada para las startups, aumentando más bien la incertidumbre en el entorno regulador. Los emprendedores deben ser proactivos en su enfoque hacia la regulación, estar bien informados y considerar todos los recursos disponibles para navegar esta compleja situación. Si bien hay argumentos tanto a favor como en contra de la orden, el futuro de la regulación de la IA en EE.UU. aún depende de la acción del Congreso y su capacidad para proporcionar un marco coherente que beneficie a todos los actores involucrados.