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Por qué la economía de la IA orbital es tan brutal

Elon Musk y su equipo han estado hablando sobre la inteligencia artificial (IA) en el espacio desde hace años, inspirado por la ciencia ficción de Iain Banks, que imagina naves espaciales sintientes que controlan la galaxia. Recientemente, Musk ha visto una oportunidad para poner en marcha su visión al solicitar permisos regulatorios para construir centros de datos orbitales alimentados por energía solar, distribuidos en hasta un millón de satélites, que podrían desplazar hasta 100 GW de poder computacional fuera de nuestro planeta. Se ha mencionado que algunos de estos satélites de IA podrían ser fabricados en la Luna.

Diseñando y lanzando los satélites

Uno de los factores clave para cualquier modelo de negocio espacial es el costo de lanzamiento. SpaceX ya está reduciendo los costos para alcanzar la órbita, pero los analistas creen que se necesita que esos precios sean aún más bajos para hacer viable la idea de centros de datos orbitales. El cohete reutilizable Falcon 9 tiene actualmente un costo de lanzamiento aproximado de 3,600 USD por kilogramo. Para hacer que los centros de datos en el espacio sean viables, se necesitarían precios cercanos a 200 USD/kg, un aumento significativo que se espera se logre en la próxima década.

Aunque la Starship de SpaceX podría facilitar estos costos, aún no ha demostrado ser completamente operativa. Aun en el caso de que tenga éxito rápidamente, economistas sugieren que SpaceX podría no querer bajar mucho sus tarifas, para no dejar dinero sobre la mesa, lo que podría influir en las expectativas de los constructores de centros de datos espaciales.

El entorno espacial no es un juego

La gestión térmica en el espacio es más compleja de lo que parece. Aunque algunos sugieren que el manejo del calor es “gratuito” en la órbita, en realidad es un gran desafío debido a la ausencia de atmósfera. Se requieren radiadores grandes para disipar el calor, lo que implica gestionar una gran cantidad de masa y superficie. Además, los satélites de IA también deberán enfrentarse a la radiación cósmica, que puede dañar los chips y corromper datos.

Por otro lado, aunque los paneles solares en el espacio son cinco a ocho veces más eficientes que en la Tierra, su producción actual es cara, limitando la viabilidad económica de estos centros de datos temporales, que podrían necesitar generaciones de chips cada cinco años.

¿Cuál es el papel de los centros de datos espaciales?

Una pregunta clave es cuál será el uso de estos centros de datos. Se deben considerar sus aplicaciones y las diferencia entre tareas de entrenamiento y inferencias. La mayoría de las funciones de entrenamiento en modelos de IA requieren operar miles de GPUs simultáneamente, lo que aún no se logra en el espacio debido a restricciones de comunicación y costos.

Los centros de datos en el espacio podrían ser más efectivos para inferencias, que requieren menos recursos y podrían realizarse con decenas de GPUs. Para SpaceX, la adquisición de xAI le permitirá posicionarse estratégicamente en ambos mercados, terrestre y orbital, y ver cuál se adapta más rápidamente a la demanda.

Consejos para emprendedores y negocios relacionados

  1. Evaluar la viabilidad tecnológica: Antes de lanzarse a iniciativas como centros de datos espaciales, es vital realizar un análisis profundo sobre la tecnología necesaria y sus costos asociados.

  2. Invertir en I+D: Dada la complejidad de las tecnologías involucradas, destinar recursos a investigación y desarrollo puede ser decisivo para el éxito a largo plazo.

  3. Colaborar con expertos de la industria: Trabajar junto a empresas que ya tengan experiencia en el lanzamiento e implementación de tecnologías espaciales puede ofrecer insights valiosos.

  4. Adaptar modelos de negocio: Considerar diferentes aplicaciones para los centros de datos espaciales puede abrir nuevas oportunidades y mercados.

  5. Evaluar el impacto ambiental: Ten en cuenta cómo el lanzamiento y la operación de estos centros podrían afectar el medio ambiente cósmico y terrestre.

Conclusiones

El desarrollo de centros de datos orbitales alimentados por energía solar representa un avance fascinante en la intersección de la tecnología espacial y la inteligencia artificial. Sin embargo, existen numerosos desafíos que deben superarse en términos de costos de producción, gestión térmica, y la creación efectiva de tecnología que cumpla con las demandas de este nuevo paradigma. A medida que empresas como SpaceX, Google y otras continúan explorando este espacio, será esencial seguir de cerca los avances y desarrollos que podrían dar forma al futuro de la computación en el espacio. La carrera por llevar la IA más allá de la Tierra está solo comenzando.

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